Sergio escribió :
Una de las cosas más curiosas que puede hacer un hombre a lo largo de su vida es ir al Ginecólogo con tu pareja embarazada. Y es que hasta que no te toca no te pones en situación. A ti te dicen que hay un tío en tu casa que le está metiendo mano a tu pareja y se monta la de San Quintín…
Sin embargo vas al Ginecólogo, que en la práctica va a hacer lo mismo, y encima de no montar nada, hasta le das las gracias y sales contento… Lo dicho, algo muy curioso.
Pues eso es lo que pasa cada vez que me toca esa visita. He de confesar que yo si fuera mujer no llevaría muy bien el tema. Y es algo que para mí es muy digno de admiración. Ahora bien, tampoco me gustaría ser Ginecólogo la verdad. Porque todo el día teniendo temas entre manos al final llegas a casa y lo que menos te interesa es seguir con el tema… Es por ello que siempre he pensado que esta gente es gay, porque sino no me lo explico, por muy bien pagado que esté.
El caso es que en la visita de hoy nos volvieron a decir que estaba todo bien. De lo cual nos volvimos a congratular. Volvieron a rellenarnos la Cartilla de Embarazada con una letra que ni los mejores egiptólogos ni interpretadores de las profecías de Nostradamus acertarían a entender y nos marchamos tan felices.
Ahora bien, otro de los grandes misterios de la Humanidad es saber por qué testículos los médicos escriben con “letra de médico” cualquier cosa. ¿ Por qué nunca escriben con letra de imprenta ? Si es que es ver una receta y no acertar a entender una consonante con una vocal… Es algo que siempre me ha llamado la atención y no se la explicación exacta. No me sirve lo de que escriben rápido porque tienen prisa. Porque si tienen que atender muchos pacientes que pongan más médicos y así no hay tantos que atender por cabeza.
Tampoco me vale lo de que se pone con mala letra para que el paciente no acierte a entender lo que pone y se pueda sugestionar por el nombre del medicamento. Porque al final tienes el medicamento en la mano y acabas sabiendo cual es…
Hace un tiempo escuché que cada año mueren en Estados Unidos varios miles de pacientes por haber interpretado el farmacéutico mal el texto de la receta. Lo cual demuestra que para salvar vidas no hace falta ser médico, sino saber escribir bien. Tantos años de carrera no sirven para nada si tu caligrafía es mala.
Parece una tontería, pero no lo es, porque esos miles de vidas que se pierden cada año por errores tan fácilmente evitables, no son solo esos miles de vidas, sino toda la descendencia que crearían. Le podríamos llamar el Efecto Mariposa. Y quién nos dice que uno de esos “no nacidos” no podría ser quién descubriera la vacuna del SIDA, el que firmara la paz en Oriente Medio, ó quién salvara la capa de Ozono…
Como decía una de las frases lapidarias de la gran película del Oeste que es “Unforgiven” ( Sin Perdón, en España ) “Cuando matas a un hombre le quitas todo lo que tiene, y todo lo que podría tener.”
Así que por favor, escriban bien las recetas.










